Romerias

Romería y Verbena

Su origen se remonta a tiempos primitivos, la Romería se define como pequeñas peregrinaciones devotas y religiosas a Santuarios o Ermitas seguidas de fiestas populares y lúdicas acompañadas de meriendas,bailes, etc.. que se celebran normalmente en el campo inmediato a la ermita el día de la festividad religiosa del lugar.
Normalmente se escoge para la escena de esta concurrencia, el sitio más llano, frondoso y agradable de las proximidades de la Ermita y en él se sitúan en forma de corro las tiendas con las viandas, los toneles de sidra, vino y todo el restante aparato de regocijo y fiesta.
Cada Romería viene a ser una feria en general, donde se aprovechan las Verbenas a las que acuden los mozos y mozas del lugar así como romeros de otros pueblos limítrofes y a veces muy alejados.
La Verbena tenía lugar al anochecer, donde se iluminaba entonces con hogueras, y se bailaba y cantaba al son de la gaita y tambor que posteriormente se alternará con organillos gramófonos y gramolas donde más tarde Llegarían las bandas de música y orquestas.
A la mañana siguiente se celebraba la misa y la procesión alrededor del Santuario, más tarde se procedía a la compra de comestibles por parte de los romeros en las casetas que diseminadas por el campo existían, éstas despachaban leche, quesos, mantecas, frutas verdes y secas, buen pan y boroñas y como no, buena sidra y vino.

Comida y Tradición

Posteriormente se extendió la costumbre de que los romeros llevasen la comida ya preparada proveían de bebidas en las barracas existentes en el campo, donde no faltaban los churros, bocadillos y de sus casas y se golosinas.
En cuanto a los vecinos del lugar, había una costumbre muy arraigada en la que éstos regalan a sus invitados con la mejor comida del año y en la que no podían faltar les fabes con tucu, arroz con pitu asau, carnes asadas y arroz con leche todo ello bien regado con la mejor sidra del año o el buen vino procedente de Castilla.
Después de la comida y de deparar agradables charlas, comenzaba el baile que se prolongaba hasta entrada la noche, donde los romeros foráneos comenzaban a retornar a sus lugares de origen.
Bien es cierto que en buena medida hoy en día se siguen manteniendo una parte importante de las costumbres de antaño, cosa que no debería perderse, pues la identidad de un pueblo se manifiesta por el mantenimiento de sus tradiciones a pesar del inexorable paso de los tiempos.

Fiesta y Baile

La Fiesta se presenta como una expresión social o comunitaria de raíz tradicional y que pertenece concretamente al folklore.
Como todas las fiestas de carácter periódico, éstas han de considerarse cíclicas, calendarias o agrarias tal clasificación mueve a las más dispares consideraciones que se inician con la individualización, de las que cabría denominar fiestas patronales, es decir las dedicadas a conmemorar la advocación a un bienaventurado del santoral cristiano, bajo la que está puesta una comunidad, siendo ésta una costumbre de ámbito tradicional y que se manifiesta en dos proyecciones que están bien definidas.
La primera como acto de culto y religioso y la segunda como acto lúdico, que en los programas de dicha celebración se comentan aparte de las que son meramente profanas o de carácter social.
En concreto esta fiesta que nos ocupa pertenece al ciclo del verano, dado que la benignidad del tiempo convida a la celebración de las denominadas fiestas al aire libre, siendo en la advocación de Nuestra Señora del Buen Suceso El Carbayu – Lugones, su antigüedad. una de las más conocidas por su antigüedad.

Folklore y Feria

En ella se reproducen fielmente todos los componentes que en sí tenía, bien es verdad que gracias a los adelantos tecnológicos de hoy en día estos cobran vida reflejando una animación real.
Se puede observar la capilla existente que data del siglo XVIII, a continuación ya en el recinto, figuran las primeras casetas o puestos de bebida que había en los años cuarenta y cincuenta, la primera noria, las lanchas y el primer carrusel de caballitos de la época. También se puede contemplar el primer templete o Kiosco donde actuaban los grupos folklóricos y bandas de música de la época. Este se encontraba ubicado en el centro de la fiesta, así mismo se puede observar la iluminación de entonces en forma de paraguas que con sus cientos de bombillas envueltas en papel de celofán de colores daban esplendor a la fiesta. Otra de las cosas que llamaba también la atención de esta fiesta era su situación privilegiada ya que al lado del recinto se encontraba todo un bosque de carbayos de ahí el nombre del lugar que se dio a esta fiesta, un algo especial donde la gente se sentía a gusto y donde disfrutaba del entorno.
Esta original idea de representar la fiesta en una maqueta animada y única en su género, surgió del artesano Manuel Antonio Fernández, más conocido como Manolito «el Pegu», ésta era una idea que venía madurando hace tiempo y que ahora pudo culminar con éxito, para así añadir una obra más de artesanía a su larga trayectoria.